La Plaza de los Inmigrantes de San Salvador de Jujuy fue escenario de un emotivo acto que reunió a autoridades, representantes consulares y miembros de distintas colectividades extranjeras, en una jornada dedicada a celebrar la diversidad cultural y reconocer el aporte de las comunidades inmigrantes a la construcción de la identidad jujeña.
En el marco del Día del Inmigrante, que se conmemora cada 4 de septiembre, la Plaza de los Inmigrantes de la capital jujeña se convirtió en un espacio de encuentro, memoria y fraternidad. La celebración convocó a representantes de numerosas colectividades que mantienen vivas sus tradiciones y fortalecen, desde Jujuy, los vínculos con sus países de origen.
El acto contó con la presencia de la presidenta de la Federación de Colectividades Extranjeras de Jujuy, Ana Aja Gual; el secretario de Desarrollo y Vinculación del Gobierno de la Provincia, Carlos Toconás; el director de Culto y Relaciones Institucionales Nacionales e Internacionales de la Municipalidad de San Salvador de Jujuy, Pedro Sato; el delegado de la Dirección Nacional de Migraciones, Roque Pereira; y el secretario electoral, Alejandro Gluk.
También participaron representantes de las colectividades de Chile, España, Italia, Francia, Croacia, Armenia, Japón, Israel, Siria, Líbano, Colombia, Brasil, México, Perú y Bolivia. A ellos se sumaron el cónsul de Paraguay, la vicecónsul de Italia, el cónsul de Bolivia y referentes del Rotary Club Jujuy.
Durante la ceremonia, Ana Aja Gual, Pedro Sato y Carlos Toconás compartieron unas palabras alusivas a la fecha y coincidieron en destacar el valor de la inmigración en la historia y el presente de la provincia.

Los discursos pusieron en relieve el aporte realizado por las distintas corrientes migratorias que llegaron a Jujuy, enriqueciendo su entramado social y cultural a través del trabajo, las costumbres, las tradiciones y las historias que cada comunidad incorporó a la vida jujeña.
En este sentido, se destacó la importancia de continuar generando espacios de encuentro y fortaleciendo los vínculos de integración, respeto y convivencia entre los pueblos, reconociendo a la diversidad cultural como un valor que forma parte de la identidad de la provincia.
La actividad también permitió renovar el compromiso de continuar fortaleciendo los vínculos entre las comunidades y promover espacios de diálogo y convivencia, entendiendo que la identidad jujeña se construye también a partir de las múltiples culturas que encontraron en esta tierra un lugar para vivir, trabajar y formar sus familias.
Como cierre de la celebración, los presentes compartieron un brindis fraterno y una degustación de comidas típicas elaboradas por las distintas colectividades. Sabores, recetas y tradiciones se transformaron así en protagonistas de un encuentro que permitió compartir no solo la gastronomía, sino también parte de la historia y la cultura de cada comunidad.
El Día del Inmigrante fue, de esta manera, una oportunidad para reconocer y homenajear a quienes llegaron desde distintos lugares del mundo y que, con sus sueños, esfuerzo y costumbres, hicieron y continúan haciendo su aporte a la construcción de la sociedad jujeña.